Vivimos, creamos, amamos, diseñamos, con el convencimiento de lo perdurable, de lo profundo y por eso inspirador.  

Es muy importante saber que las prendas sean especiales para vos. Que más allá de mi inspiración y mi creatividad en su creación, las resignifiques cada vez que las habites con lo que ellas te hagan sentir.

Amo pensar en el vínculo emotivo que se genera con esa prenda que elegimos y que se convierte en nuestra segunda piel. Trabajo para que ese vínculo perdure en el tiempo.

Pero para que puedas disfrutar por mucho tiempo de tus prendas, ellas necesitan recibir mucho amor y cuidados.

Te dejo algunas recomendaciones para el cuidado de tus prendas:

✔ Lavalas con agua fría y a mano.
Mi recomendación es que no expongas las prendas a temperatura, ni lavarropas.
Están creadas con textiles a base de fibras celulósicas a partir de materia prima natural, por lo que la termperatura podría alterar el estado natural del tejido.

✔ Es mejor evitar retrorcer y frotar directamente sobre su estampa.
Una vez que enjuagues la prenda escurrila con una toalla, sin retorcer. De ese modo lográs absorber un poco el agua y luego la dejás secar de manera horizontal a la sombra.
Retorcer o colgar la prenda puede hacer que sufra alteraciones en su forma.
El sol directo puede alterar los colores.

Cuando planches, siempre que sea del revés, evitando el calor directo sobre la estampa o podés usar una tela de por medio.
Son prendas que por su alto porcentaje de fibra natural se arrugan con facilidad en el lavado, y de hecho necesitan de la plancha para volver a su estado original.
Siempre la plancha a una temperatura baja, y si te cuesta quitar la arruga, mi recomendación es que te ayudes con un rociador.

Las prendas hechas con amor, necesitan de tu amor para permanecer bellas e intactas en el tiempo.